Calvino

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Calvino fue un teólogo y reformador religioso francés, creador de la doctrina de mayor aceptación e influencia en el protestantismo, del que fue uno de sus líderes indiscutibles, en tanto que rector de la vida religiosa y política de Ginebra, ciudad que bajo su batuta estuvo gobernada por una oligarquía que regulaba el comportamiento público y privado de sus habitantes. Nació en la Francia de Francisco I, monarca enfrascado en las guerras de Italia en virtud de sus aspiraciones sucesorias en dicho territorio.

Acontecimientos importantes en la vida de Calvino

1509 Nace en Noyon, Francia.
1534 Se ve obligado a huir de Francia.
1536 Publica en latín su Christianae religionis institutio.
1560 La Institution de la religion chrétienne es escrita en francés.
1564 Muere en Ginebra.

Hombre combativo y creador que llevó a cabo una reforma anticatólica y antiluterana, predicador notable, considerado uno de los primeros grandes escritores en lengua francesa, se reveló como un elocuente panfletario que ilustraba a menudo su pensamiento con imágenes familiares y pintorescas, aunque el escritor Bossuet lo calificara pura y simplemente de triste. Expuso sus principios teológicos en la Institution de la religion chrétienne, de 1560, primera obra teológica escrita en francés, en la que declara que la Biblia es la única fuente de fe y afirma la doctrina de la predestinación y de la gracia, a la vez que proclama la vuelta a la simplicidad primitiva del culto. Impulsor de una moral estricta y severa que glorifica el trabajo y autoriza el préstamo, se convierte, según el sociólogo Max Weber, en uno de los primeros inspiradores del capitalismo.
Nació el 10 de julio de 1509, en Noyon, en Picardía. Su padre, Gérard Cauvin, era tonelero y se había labrado una buena situación a la sombra del cabildo de Noyon, de cuyos canónigos era el hombre de confianza. El hombre se casa con Jeanne Le Franc, hija de un rico hostelero de Cambrai y, al decir de sus convecinos, una de las mujeres más hermosas de la comarca. La pareja tuvo seis hijos, de los que sobrevivieron cinco. El segundo de ellos, Jean Cauvin, latinizaría con el tiempo sus nombre, pasando a llamarse Calvinus o Calvino.

Destinado a la Iglesia católica

Desde muy niño fue destinado a la Iglesia, al igual que sus hermanos Charles y Antoine. Mientras estudia en el colegio de «los Capettes» —así llamado por el abrigo con capuchón que llevaban sus alumnos— recibe la tonsura el 10 de mayo de 1521, a los doce años, y con ella una de las cuatro partes de la capilla de Gésine, con las rentas anejas, que servirán para financiar su educación. En esta época una epidemia de peste que devasta Noyon lo deja huérfano de madre.
A los catórce años ha aprendido todo lo que en los Capettes podían enseñarle, y se traslada a París. Se instala en casa de un hermano de su padre, su tío Jean, que es herrero, y acude cada día al colegio de La Manche, donde aprende latín y francés, entre otras materias. Sin embargo, los canónigos de Noyon no ven con buenos ojos el colegio, y las enseñanzas que allí recibe les inspiran cierto recelo. A instancias de ellos, su padre lo cambia un año más tarde al colegio Montaigu, mucho más severo y en el que se dedican más horas al rezo.
Allí reza y estudia, mientras en Noyon las relaciones del cabildo con Gérard Cauvin van agriándose poco a poco, y cuando a fines de 1527 el joven concluye sus estudios, el padre, dolido por el trato que recibe de la Iglesia, le aconseja que renuncie a la idea de ser cura y se dedique al estudio del derecho. Así que a principios de 1528 ingresa en la Universidad
de Orleans para estudiar leyes
. Allí se complacerá sobre todo en el silencio de su habitación, ya que en esta época es un muchacho tímido y temeroso que le gusta el aislamiento y al que nada da tanto miedo como tener que actuar. El 26 de mayo de 1531 muere el padre. La querella con sus antiguos amos los canónigos se ha complicado de tal forma que, después de múltiples miserias, ha sido excomulgado. No puede ser enterrado en tierra santa y la familia se encuentra con un cadáver en casa con el que no saben qué hacer. Tras múltiples gestiones que resultan penosas y humillantes, consiguen Charles —su hermano mayor— y Calvino enterrar el cuerpo de su desgraciado padre.

Calvinismo
Calvinismo

Un año y medio después ya es protestante, y aunque de su conversión sólo dijo siempre que fue repentina, sin mayores puntualizaciones, cabe pensar que el poso de amargura dejado por aquella muerte debió de contribuir al proceso.
La noche del 17 al 18 de octubre de 1534 estalla en Francia lo que se ha venido en llamar el affaire des placards. Los protestantes franceses pegan carteles atacando a la vez a católicos y a luteranos, e incluso aparecen carteles en la misma puerta de la habitación del rey. Francisco I, que hasta este momento ha tolerado a los protestantes, hace profesión pública de fe católica y ordena la persecución de aquéllos y la hoguera para alguno. Calvino, recién convertido, debe abandonar Francia.
Con el nombre de Martianus Lucanius se instala en la ciudad suiza de Basilea, que es un centro protestante, y se dedica intensamente al estudio de la Biblia y de la teología. En 1536 publica en latín su Christianae religionis institutio. La obra, que en su primera versión es un extenso catecismo que resume su doctrina, será objeto de sucesivas revisiones hasta llegar a la edición definitiva de 1559, latina, y a la versión francesa el año 1560, que la convertirán en su obra capital y en la más influyente de toda la Reforma, contribuyendo a extender su reputación como uno de los líderes más importantes del protestantismo.

Calvino en Ginebra

Calvino permanece en Basilea mientras en la vecina Ginebra, ciudad-estado protestante, un consejo electo de burgueses locales acaba de asumir el poder y, tras expulsar al obispo católico que les gobernaba, está intentando consolidar su revolución religiosa. A fines de 1536, durante un viaje a Estrasburgo, Calvino se detiene en Ginebra. A instancias del reformador francés Guillaume Farel, ardiente predicador que revoluciona a los ginebrinos, decide permanecer en Ginebra y ayudar a Farel a organizar la Iglesia evangélica. Sin embargo, los ginebrinos no están preparados para asumir la rigidez de la doctrina propuesto por el francés y la aventura no acaba demasiado bien. Al cabo de dos años, en 1538, después de oponerse a la autoridad del consejo, Calvino y Farel son expulsados.
Calvino se dirige finalmente a Estrasburgo. Durante tres años será el pastor de una iglesia de refugiados franceses y enseñará teología.
En 1540, con treinta y dos años de edad, tiene el pelo blanco, las mejillas hundidas, anda encorvado y su mala salud le proporciona la apariencia de un viejo. Es, sin embargo, el año de su matrimonio. El 10 de agosto se casa con Idelette de Bure, viuda y madre de dos hijos, que desde el primer día se convertirá en la dócil y eterna enfermera del clérigo.
Entretanto el caos se ha apoderado de Ginebra. Los sucesores de Calvino no han dado la talla y los católicos ejercen fuertes presiones para que la ciudad vuelva al redil. El consejo le pide que regrese, le prometen amplia libertad para construir el tipo de régimen que desea y en 1541 hace una entrada triunfal. El primer paso de Calvino es imponer las Ordonnances ecclésiastiques, que elaboradas según un esquema muy rígido vinculan el poder civil al religioso, convirtiendo a Ginebra en una ciudad estrictamente controlada y religiosa que será llamada la Roma protestante. Idelette muere en 1549, tras dar a luz al hijo de ambos, que nació muerto.
Calvino se entrega en cuerpo y alma a educar religiosamente a los habitantes de Ginebra, y cuando resulta necesario recurre a la fuerza para hacer frente a sus opositores. Condenados al exilio o a veces a muerte, pocos son los que se atreven a manifestar sus discrepancias.
A esta Ginebra medio santa, regida por una moral terrible y terrorífica que más tarde será llamada puritana, llega un día Miguel Servet, que con la refutación que había hecho de la obra de Calvino, se había convertido en uno de sus peores enemigos. Habíanse conocido personalmente en París, y Calvino ya había denunciado a Servet ante la Inquisición de Lyon, que lo encarceló. Ahora no sólo será encarcelado de nuevo y sometido a un proceso arbitrario, sino que, condenado como hereje por el Consejo de Ginebra, el 27 de octubre de 1553 será quemado vivo.
A partir de 1555, señor y dueño de Ginebra, concentra su esfuerzo en la propagación de su doctrina por el mundo, sobre todo por Francia, provocando lo que en un principio se llamará conflicto religioso, y que acabará en guerra civil en 1562, al emplear el gobierno la fuerza contra la religión reformada.
Poseedor de una memoria prodigiosa y de una mente rápida que ayudaron a convertirlo en un líder carismático, fue durante toda su vida enérgico e intolerante, capaz de desplegar una actividad fuera de serie, aunque a partir de 1660 su salud, que siempre había sido delicada, empeoró, obligándolo a delegar parte de sus atribuciones en su discípulo Théodore Béze, que será su sucesor. De todas formas, ni su voluntad infatigable ni su ardor reformador flaquearon. Sólo se apagaron del todo el 27 de mayo de 1664, el día de su muerte, que tuvo lugar hacia las ocho de la noche, a los cincuenta y cinco años, seguro y convencido de que había sido escogido por Dios para reformar su Iglesia.

Muerte de Calvino
Muerte de Calvino
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