Erasmo de Rotterdam

Erasmo de Rotterdam

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Erasmo de Rotterdam fue un monje holandés y escritor en latín de fines del siglo XV y principios del XVI. Llegó a convertirse, a título honorífico, en consejero del rey Carlos V de Alemania (Carlos I de España) y fue amigo de Enrique VIII de Inglaterra, pero se mantuvo al margen cuando éste se enfrentó a Roma a raíz de su divorcio de Catalina de Aragón. En los inicios de la Reforma sostuvo una postura ambigua, hasta que, al final, se decantó del lado de Roma. Su obra conoció una amplia difusión, fue muy discutida y ejerció notable influencia en toda Europa.

Infancia y educación

Erasmo era el pseudónimo de Geert Geertsz, que significa ‘Gerardo hijo de Gerardo’, porque era hijo ilegítimo de Gerat de Praët, vecino de Gouda y sacerdote, y de Margarita, hija de un médico de Sevenbergen. No se sabe a ciencia cierta si su padre era ya sacerdote en el momento en que lo engendro. Según alguna piadosa versión, habría huido a Italia presionado por la familia de la joven y, al recibir la falsa noticia de su muerte, se habría hecho sacerdote. Erasmo nació el 28 de octubre de 1469 en Rotterdam y tenía un hermano mayor llamado Pedro.
Antes de los cuatro años ya asistía a la escuela de Gouda con su hermano, y a los nueve es enviado a la escuela de San Lebuinus de Deventer, donde permanecería hasta 1484, excepción hecha de un breve período en que formó parte del coro de la catedral de Utrecht. A los dieciséis años regresó a Deventer con motivo de la muerte de su madre, una de las numerosas víctimas de la peste que arrasó la ciudad. Poco tiempo después moriría su padre, que, según Erasmo, fue un hombre culto que dejó una biblioteca de cierto valor.
Puestos bajo la tutela de tres hombres prominentes, entre los que destacaría Pedro Winckel, Erasmo y su hermano fueron enviados al colegio de Bois-le-Duc. Según cuenta el propio interesado, los tutores administraron mal el patrimonio de sus pupilos y les presionaron para ingresar a la vida conventual. Pedro lo hizo en el convento agustiniano de Sion, y más tarde lo haría Erasmo en el de Steyn, de la misma orden. Aunque se quejaba de la vida en el convento y aseguraba estar rodeado de bárbaros, tuvo ocasión de conocer a los clásicos y de familiarizarse con el latín, lengua que utilizaría en sus escritos. Durante esos años se esforzó en la composición de versos, llegando a manejar hábil y elegantemente los metros latinos. El 25 de abril de 1492 fue ordenado sacerdote por el obispo de Utrecht, David de Borgoña.

Primeros trabajos fuera del convento

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Gracias a la fama de buen latinista y hombre de letras, pudo salir del convento. En 1493 ocupó el cargo de secretario del obispo de Cambrai, Enrique de Bergues, que había mostrado la intención de ir a Roma, meta de los hombres cultos de la época, pero que no llegó a cumplir. En cambio, Erasmo tiene que acompañar al obispo en rutinarios viajes a Bergen, a Bruselas o a Malinas y, exagerando, dice echar de menos la vida en el claustro. Sin embargo, tuvo tiempo de completar y revisar sus diálogos Antibarbari, que había iniciado en el convento.
En 1495 obtuvo autorización para trasladarse a París. Allí consiguió el título de doctor en teología. Ya desde un principio declaró su aversión a la escolástica, cuyos temas eran obligatorios. Un año más tarde enfermó y regresó a casa del obispo, quien le recibió y cuidó solícitamente. Quiso permanecer en Holanda, pero sus amigos le convencieron para que regresara a París, en donde malvivió dando clases particulares.
A comienzos de 1499 se ganó la protección de Ana van Borselen, señora de Veere, y en el verano viajó a Inglaterra invitado por su discípulo lord Mountjoy, quien le presentó a personajes tan importantes como Tomás Moro y John Colet. Este último aconsejó a Erasmo que se dedicara a la teología. Cuando al año siguiente regresa a París, en la aduana inglesa se le confiscan veinte libras que había conseguido ahorrar y pasa verdaderos apuros económicos. Por contra, obtiene un gran éxito con su libro Adagios, colección de proverbios tomados de los autores latinos clásicos y que Erasmo acompaña de comentarios.
Desde su estancia en Inglaterra, le obsesionaba la idea de aprender griego. Se ignora si recurrió a algún profesor, pero al cabo de dos años alardeaba ya de poder escribirlo y en 1502 se le encuentra en la Universidad de Lovaina ocupado en traducir del griego. Dos años más tarde publicó el Enquiridión, que propugnaba una reforma religiosa mediante el retorno a las Escrituras. El libro no tendría resonancia hasta once años más tarde, cuando la fama de su autor se había extendido notablemente. En 1504 se produjo un cambio de orientación en sus intereses al descubrir las Anotaciones al Nuevo Testamento, de Lorenzo Valla, humanista italiano que gozaba de pocas simpatías e impugnaba la versión de la Vulgata. Seguro de sus conocimientos del griego, Erasmo decidió conciliar las Escrituras con la Antigüedad.

Viaje a Italia

De frágil salud e hipocondríaco, Erasmo solía partir de viaje al menor síntoma de peste. En 1505 viajó nuevamente a Londres, esta vez sin el consentimiento de su orden religiosa, pero el 4 de enero de 1506 recibió una dispensa del papa Julio II que le permitía aceptar una prebenda de la Iglesia inglesa. En este viaje reforzó su amistad con Moro y Colet y, gracias a las traducciones del griego al latín, pudo granjearse nuevas protecciones. Así, en el verano de 1506 se le encomendó el cuidado de los hijos de Giovanni Battista Boerio, médico de Enrique VII de Inglaterra, en su viaje a Italia. Finalmente podía ver cumplido un sueño tantas veces acariciado: el viaje a Italia, meta de cualquier humanista de la época que se preciase. Al pasar por París, Erasmo, ya famoso, consiguió que el editor Josse Badius imprimiera todo cuanto le propuso. El 4 de septiembre de ese mismo año consiguió en Turin, sin preparación especial, el grado de doctor en teología. Recorrió Italia al albur de la guerra y prolongó la estancia en Venecia, donde el prestigioso editor Aldo Manuzio efectuó una edición ampliada de los Adagios. Durante ocho meses Erasmo escribió en el mismo taller, a veces de memoria, mientras Aldo imprimía. Tras una visita a Roma en 1509, regresó a Inglaterra.

Famoso, pero pobre

Ya en Londres y en casa de su amigo Tomás Moro, Erasmo escribió en muy pocos días su libro más genial y el que más renombre le daría, Encomium moriae (Elogio de la locura). Permaneció cinco años en Inglaterra enseñando teología y griego en la Universidad de Cambridge y preparando la edición del Nuevo Testamento.
Cuando salió de Inglaterra en 1514, de forma inesperada, como era habitual en él, se le conminó a regresar al convento de Steyn, orden que Erasmo pasó por alto para visitar Alemania, en donde fue acogido triunfalmente. En 1516 fue nombrado consejero de Carlos V, título honorífico que le reportaba una pensión anual de doscientos florines, que recibió irregularmente. Establecido en Basilea, publicó sus traducciones de Plutarco y Séneca, y en 1516 apareció su edición del Nuevo Testamento, versión que difería notablemente de la Vulgata; el texto en griego iba acompañado de notas y traducción en latín. A pesar de la fama que esta edición le procuró, Erasmo no consiguió salir de la pobreza. En el verano de 1516 hizo una breve visita a Inglaterra. Era famoso y disponía de varias prebendas, pero el objeto del viaje era redactar una carta en la que solicitaba abandonar la orden, temeroso de que le forzaran a regresar al convento de Steyn. Con la ayuda de su amigo Mountjoy y bajo el pseudónimo Florent, redactó la historia de su vida, en ocasiones un tanto mistificada. El papa León X le eximió de llevar el hábito y le mantuvo todas las prebendas.

Erasmo de Rotterdam
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Posición a la reforma

En el verano de 1517 se instaló en Lovaina, en donde contaba con buenos amigos, mientras consideraba una residencia definitiva para su vejez. Muy pronto mantuvo sendas controversias con Jacques Lefévre, primero, y con Eward Lee, más tarde, por causa de su edición del Nuevo Testamento. La discusión con este último fue más bien violenta. Incluso escribió a sus amigos alemanes para que ridiculizaran a su adversario, cuando en Alemania se iniciaba la Reforma.
En un principio, Erasmo mantuvo una postura ambigua que él pretendía conciliadora. Dado su prestigio y sabiduría, uno y otro bando hicieron esfuerzos por ganárselo para su causa. En 1519 Lutero le puso entre la espada y la pared, pero Erasmo, que preveía las terribles consecuencias de los planteamientos del reformador, no le prestó apoyo, aunque tampoco le atacó, lo cual motivó duras críticas de sus colegas de Lovaina.
En 1521 se mudó a Basilea. Llevó a cabo la tercera edición del Nuevo Testamento, reeditó su libro de teología San Jerónimo y publicó Sobre la prohibición de comer carne. En 1522 realizó una edición ampliada de su otro gran libro, los Coloquios, que había sido editado en 1518 sin su consentimiento.
Finalmente, en 1524 tomó partido frente al luteranismo por los repetidos ataques de que era objeto y porque una vez más Lutero le instaba a que se definiera. Su respuesta fue el tratado Disquisición acerca del libre albedrío, al que Lutero replicó con su Sobre el albedrío esclavo, y Erasmo lo hizo de nuevo con Hyperapistes.

Muerte de Erasmo de Rotterdam

Cuando en 1529 la Reforma se impuso en Basilea, Erasmo se trasladó a Friburgo. A punto estaba de cumplir los sesenta años y se sentía viejo y fatigado. En 1535 fueron ejecutados en Inglaterra sus amigos Fisher y Moro. Erasmo no se pronunció al respecto, y mantuvo, como siempre y más en esta ocasión, una postura ambigua.
Ese mismo año, el papa Pablo III le invitó a participar en el concilio que se estaba preparando, e incluso se le ofreció el cardenalato, nombramiento que Erasmo declinó. En cambio, solicitó del papa una actitud conciliadora. Murió el 12 de julio de 1536 en Basilea.

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